lunes, 20 de noviembre de 2017

Máscaras

Hola mis pequeños Frikis. Quiero deciros que al final no sigo con el Nano el tema es que si me siento "obligada" a escribir un mínimo de palabras por día, al final no me inspiró, puesto que cuando escribo, necesito pensar cada palabra, cada acción, buscar la melodía adecuada. No me pongo a escribir y ya, sino que llevo un proceso. Pero si me ha dejado algo bueno y es todos los días escribir un poco, sean 100 palabras o mil en la historia. Y tras esa explicación os traigo un nuevo escrito. Aviso que escribir cosas felices no se me da bien, así que bueno... lo dejo caer

Ellos corren por las calles, un grupo de desconocidos. Los pies pisan el suelo al ritmo de una melodía que se escucha a lo lejos.  Las máscaras ocultan sus rostros, las miradas neutrales ocultan sus sentimientos. Son nadie. Cuatro personas desconocidas. Solo tienen en común los falsos rostros. No se conocen pero tienen el deseo de correr en la misma dirección. 

Corren, bailan, los rostros neutrales empiezan a mostrar pequeñas sonrisas. No saben porqué. Sus cuerpos parecen moverse solos. Corren sin rumbo marcado, yendo donde sus corazones les guían. Sienten el deseo de tirar las máscaras al suelo, de romperlas. De saltar encima de ellas.  Siguen el mismo rumbo, sus rostros neutrales han empezado a formar emociones, alegría, tristeza, preocupación...

Corren, bailan, se toman de la mano para no perderse. Ninguno se quiere quedar detrás.  Sienten que conocen esos tactos. Llegan a una plaza donde hay más gente como ellos, dejando caer las máscaras, mostrando los miedos, mostrando sus preocupaciones, mostrando sus deseos. Mostrando sus rostros. La gente baila y salta sobre las máscaras caídas por el suelo. Se observan, los unos a los otros. El primero toma la máscara y la deja caer, sintiendo como renace de nuevo al sonido de la porcelana rota. Lo siguen los otros tres. Renacen, mostrando sus caras al mundo.

Sonríen y bailan siendo ellos mismos. Sin pesos de lo que la sociedad quieren que sean. Sin pesos de lo que su familia espera de ellos. Bailan, siendo libres por primera vez en su vida. Se toman de los brazos y giran, una y otra vez. Ríen, gritan, pisan fuerte el suelo. Ya no tiene miedo a ser ellos mismos. Y la noche termina y poco a poco la gente se va yendo. Ellos siguen allí, no quieren que ese momento termine y con la llegada del alba cada uno vuelve a sus hogares. Siendo las personas que de verdad quieren ser. Sin engaños, sin mentiras. 

Y bueno eso es todo. Espero que os haya gustado. Dejarme vuestra opinión en los comentarios y nos vemos la semana que viene
Un beso